Power Balance, la empresa que comercializa la famosas “pulseras milagro”, y que ha vendido millones de ellas por todo el mundo, se ha declarado en quiebra, el motivo, tener que hacer frente a las indemnizaciones millonarias a clientes de Estados Unidos a las que tiene que hacer frente.

Según informaba TMZ, la compañía ha alcanzado un acuerdo, con los impulsores de una demanda colectiva presentada por publicidad engañosa, según el cual les pagará 57,4 millones de dólares. El canal Fox40 de Sacramento sostiene que la cuantía de la indemnización sería “mucho menor”, aunque millonaria. Ambos medios coinciden, no obstante, en que la firma californiana, que adquirió en enero los derechos para poner su nombre al estadio de los Sacramento Kings, se ha declarado en quiebra. Lo hizo el viernes en la corte federal de Santa Ana.

La pulsera, una banda de silicona o neopreno con un holograma, se vende en EE UU por 30 dólares (unos 22 euros), y en España llegó a venderse por 42 euros. Según se decía en el propio envoltorio de la pulsera, este tiene efectos beneficiosos sobre el equilibrio, la fuerza y la elasticidad.

La propia empresa se veía forzada a admitir “Hemos asegurado en nuestra publicidad que las pulseras Power Balance mejoran la fuerza, el equilibrio y la flexibilidad. Admitimos que no hay pruebas científicas creíbles que apoyen nuestras afirmaciones y, por tanto, hemos incurrido en conducta engañosa en contra de la sección 52 de la Ley de Prácticas Comerciales de 1974“.

“Si usted siente que ha sido engañado por nuestras promociones, queremos pedirle disculpas sin reservas y ofrecerle un reembolso completo.”

La Power Balance recibió desde su lanzamiento el apoyo de estrellas del deporte y de la televisión. En noviembre del año pasado, la compañía fue multada por fraude en Andalucía con sólo 15.000 euros.

En España, han lucido esta pulsera Pablo Motos, Iker Jiménez, José María García, el tenista Manolo Santana, Patxi López, Esperanza Aguirre y Leire Pajín, entre otros personajes públicos.