España ha sido condenada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por permitir que las televisiones superen el límite fijado por la directiva comunitaria de “Tv Sin Fronteras” de la emisión de espacios publicitarios, como publirreportajes, telepromoción, patrocinio y microespacios, según aparece recogido en El Programa de a Publicidad.

De este modo y según los magistrados del Tribunal, este tipo de espacios, los cuales surgieron por la presión al gobierno de las televisiones privadas, “debe de ser considerados anuncios publicitarios” y deben computar como tal. Es este el motivo que ha llevado al Tribunal a condenar a España a una multa y costas, esto es, por haber incumplido la directiva europea de “Televisión sin fronteras”, que limita a 12 minutos/hora el tiempo de publicidad en televisión.

Cuando ya hace algunos años se le dio un toque de atención al país, éste se limitó a pedir disculpas, señalando que estas formas de publicidad no eran propiamente anuncios publicitarios, sino “otras formas de publicidad” ajenas a lo establecido en la directiva europea. Sin embargo, en la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE se considera que cualquier tipo de publicidad televisiva emitida entre programas o durante los intermedios es un “anuncio publicitario”, independientemente de su duración.

Los magistrados afirma que el hecho de que la duración algo mayor de la que habitualmente tienen los anuncios publicitarios no supone por si sola que se califique ha ese tipo de publicidad como “otra forma de publicidad”. Consecuentemente el Tribunal concluye que publirreportajes, anuncios de telepromoción, anuncios publicitarios de patrocinio y los microespacios publicitarios, debe de ser considerados como anuncios publicitarios.Y al permitir su emisión por las cadenas de televisión excediendo el límite máximo de doce minutos por hora, España ha incumplido la directiva de “Televisión sin fronteras” por lo que España ha sido condenada a abonar las costas del proceso.