Uno de los peores males de las grandes superficies han sido siempre los cacos, que con grandes o pequeños hurtos consiguen que éstas tengan verdaderas pérdidas, o al menos es eso lo que siempre vienen denunciando.

En la actualidad, debido al estado de la economía, esos pequeños robos han aumentado, la diferencia es que anteriormente los artículos que se sustraían eran de “lujo” y ahora son de primera necesidad.

No obstante, a esos ladronzuelos se les han sumado como decíamos una dura competencia, personas que debido a la necesidad o simplemente a su cara dura, se saben al dedillo todos los tejemanejes para poder sacar los productos dentro de una dudosa legalidad.

Es por ejemplo lo que está sucediendo en algunos grandes supermercados que exhiben en grandes carteles una leyenda en la que se puede leer que si el cliente se lleva un producto y descubre que está caducado, la tienda se lo regala.

Pues bien, al parecer son muchas las señoras que le han cogido gustillo a eso de no tener que pagar, y para ello, según denuncian el personal de estas grandes superficies, cogen los productos como el pan de molde o yogures y los esconden detrás de otros productos o donde les venga bien, para una vez cumplida la fecha de caducidad, ir a retirarlos. De este modo se llevan estos producto de forma gratuita, eso sí, ante las enojadas miradas del personal.

Lo peor del asunto es que esconder un paquete de pan detrás de un bote de gel, no es un delito, con lo cual lo único que les quedará a los trabajadores será utilizar un sexto sentido para conseguir descubrir estos productos tan escurridizos.