La ley antitabaco, la crisis que estamos viviendo, son solo alguno de los factores que han propiciado el aumento del consumo de tabaco de liar en España. Para ser más concretos, el consumo de este tipo de cigarrillos ha aumentado un 60 % en 2010, llegando hasta un 200 % desde 2007.

Lo cierto es que la mayoría de las personas que optan por su consumo lo hacen porque es bastante más económico, además creen que es menos dañino para la salud y al mismo tiempo menos adictivos.

Todo esto se ha quedado en una mera leyenda urbana tras unos estudios de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), en las que advierten que lejos de ser menos perjudicial, “al menos es tan dañino para la salud como el tabaco manufacturado”, y además, el mucho mas adictivo.

Para que nos hagamos una idea, si analizamos el contenido en aditivos añadidos al tabaco, se comprueba que el tabaco manufacturado contiene al menos un 10 % de aditivos, frente al 22 % de aditivo que contiene la misma marca pero de liar.

En comparación con el tabaco manufacturado, el de liar es más predominante en hombres jóvenes, con menso recursos económicos, casado o con pareja y con menor nivel educativo. Además, este tipo de fumadores presentan más dependencia a la nicotina, tiene menor motivación para dejar este hábito, y tienen la certeza de es menos dañino.

Además, los autores del trabajo consideran que el aumento en el consumo de tabaco de liar no se debe a una moda, sino que es una estrategia de las tabacaleras orientada a conservar el mercado y no perder clientes, de este modo es beneficiosos para ellos hacerles creer que además de más económicos es menos dañino y adictivo.